El G7 pidió ayer una respuesta firme y coordinada para combatir el brote de ébola «Bundibugyo» en la República Democrática del Congo y Uganda. El apoyo de la Comisión Europea se suma a los 493 millones de euros destinados a ayuda humanitaria y seguridad sanitaria. Esta cantidad incluye apoyo médico de primera línea para la respuesta inmediata al brote, asistencia humanitaria en la región de los Grandes Lagos y Uganda, investigación sobre vacunas y tratamientos para filovirus, y trabajo a largo plazo para mejorar la preparación y los sistemas de salud.

La respuesta de la Comisión al brote se ha coordinado desde el primer día con los Estados miembros, los organismos internacionales y los socios. Salvaguardar la salud pública es la máxima prioridad de la Comisión.

La presidenta Ursula von der Leyen declaró: «Esto nos recuerda que la seguridad sanitaria es una seguridad compartida. Los países pueden proteger mejor a su ciudadanía actuando conjuntamente. Europa apuesta por una mayor preparación y una acción colectiva basada en la evidencia. La solidaridad global es la única opción cuando el mundo se enfrenta a una amenaza común».

La comisaria de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, declaró: «El ébola pone a prueba nuestra solidaridad global. Mientras algunos se repliegan sobre sí mismos, la UE permanece presente, comprometida y como un socio fiable. En Bunia, me reuní con profesionales de la medicina, de la enfermería y personal sanitario de primera línea que trabajan bajo una presión extraordinaria para salvar vidas, así como con comunidades que viven con miedo e incertidumbre. Pero no afrontan esta crisis solos. La Unión Europea apoya a todas las personas afectadas por este virus mortal. La única manera de contener este brote y salvar vidas es mediante la confianza, la solidaridad, el compromiso político y la acción coordinada».

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades considera actualmente que el riesgo para la población europea es muy bajo. La Comisión sigue vigilando de cerca el brote en colaboración con sus socios. El Comité de Seguridad Sanitaria reúne semanalmente a personas representantes de los Estados miembros para coordinar la respuesta y debatir la mejor manera de proteger a la ciudadanía europea.