La Comisión presenta una nueva estrategia del Ártico para afrontar el cambio climático, las tensiones geopolíticas, la competencia estratégica, la actividad militar y las nuevas rutas marítimas.
El Ártico está cambiando rápidamente. El cambio climático, las tensiones geopolíticas, ante la creciente presencia de China y Rusia en el territorio, la competencia estratégica, la actividad militar y las nuevas rutas marítimas están redefiniendo el panorama económico y de seguridad del Ártico.
La Comisión ha presentado una nueva estrategia para el Ártico: un nuevo marco de cooperación con los vecinos del norte que comparten los mismos valores y que sitúa a las personas, la seguridad, el clima y la prosperidad en el centro de sus prioridades.
Una estrategia con cuatro prioridades:
1.Reforzar la seguridad y la resiliencia en el Ártico para mejorar la preparación, proteger las infraestructuras críticas y fortalecer la capacidad de Europa para operar en condiciones árticas. Esta labor contará con el apoyo de un nuevo centro de seguridad marítima;
2.Responder al acelerado cambio climático reforzando la investigación climática y apoyando respuestas eficaces;
3.Construir un Ártico económicamente seguro a través del nuevo centro de investigación polar de la UE y reforzando la Oficina Europea de Coordinación Polar;
4.Crear oportunidades para las personas del Ártico apoyando a los gobiernos locales árticos a la hora de abordar los retos comunes.
Más de medio millón de ciudadanos
La UE forma parte del Ártico, con más de medio millón de ciudadanos de la UE en el Reino de Dinamarca, Finlandia y Suecia. La región se está calentando casi cuatro veces más rápido que la media mundial, lo que afecta a los ecosistemas y está alterando los medios de vida y las comunidades.
A través de las medidas concretas de esta nueva estrategia, la UE pretende promover un Ártico estable y con visión de futuro, en estrecha cooperación con los socios y las comunidades árticas.