La Unión Europea destinará a Ucrania los 1.400 millones de euros que ha recibido en beneficios extraordinarios generados por los intereses de los saldos de efectivo, procedentes de los activos inmovilizados del Banco Central de Rusia (BCR).
Este dinero se encuentran en poder de los depositarios centrales de valores (CSD) y la recepción de esta cantidad supone la quinta transferencia de este tipo, tras un cuarto tramo entregado en marzo de 2026. Abarca los ingresos acumulados durante el primer semestre de 2026. Desde su inmovilización, los activos rusos han generado un total de 8.000 millones de euros en beneficios extraordinarios.
Sanciones de la UE
Estos fondos proceden de activos del Banco Central de Rusia (CBR) inmovilizados en virtud de las sanciones de la UE, impuestas en respuesta a la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania. Si bien los activos en sí permanecen inmovilizados, los intereses generados por los saldos de efectivo no pertenecen a Rusia y, a propuesta de la Comisión y del Alto Representante, el Consejo decidió que estos beneficios netos se destinen a apoyar a Ucrania. Esta medida forma parte del compromiso continuo de la UE de apoyar a Ucrania durante el tiempo que sea necesario.
El 95 % de los ingresos se destinará a apoyar a Ucrania a través del Mecanismo de Cooperación en materia de Préstamos para Ucrania (ULCM) y el 5 % a través del Fondo Europeo para la Paz (EPF). El ULCM proporciona ayuda no reembolsable para ayudar a Ucrania a reembolsar el préstamo de asistencia macrofinanciera de la UE desembolsado a lo largo de 2025, así como los préstamos concedidos por prestamistas bilaterales del G7 en el marco de la iniciativa del G7 denominada Préstamos de Aceleración Extraordinaria de Ingresos (ERA). El apoyo total en el marco de los préstamos ERA asciende a 45.000 millones de euros. Por otra parte, el EPF ayuda a Ucrania a hacer frente a sus necesidades militares y de defensa más urgentes.
Antecedentes
En respuesta a la brutal e injustificada invasión de Ucrania por parte de Rusia, la Unión Europea y sus Estados miembros adoptaron varios paquetes de medidas restrictivas (sanciones) contra Rusia.
Como parte de estas sanciones, se inmovilizaron los activos del Banco Central de Rusia (CBR) depositados en la UE. La prohibición de realizar transacciones con los activos y reservas del CBR y sus entidades afiliadas ha dado lugar a la acumulación de efectivo y depósitos en los balances de los depositarios centrales de valores (CSD) procedentes de instrumentos financieros que han vencido, lo que ha generado ingresos extraordinarios.