Para evitar retrasos y promover el cambio modal hacia el ferrocarril, el Parlamento Europeo ha dado el visto bueno definitivo a las normas de la UE que reforzarán la coordinación de la capacidad ferroviaria transfronteriza.

El Parlamento Europeo ha dado luz verde a las nuevas normas para impulsar la coordinación ferroviaria y paliar así los retrasos y saturaciones de los servicios de transporte del ferrocarril. Las nuevas normas ya confirmadas por los gobiernos de la UE en abril, definen la planificación y asignación de la capacidad de la infraestructura ferroviaria en el marco de la UE. Su objetivo es optimizar el uso de la red ferroviaria europea, mejorar la coordinación transfronteriza e incrementar la puntualidad y la fiabilidad.

Las normas estipulan que la planificación de la capacidad de la infraestructura ferroviaria se dividirá en tres periodos: planificación estratégica (cada cinco años), programación (anual) y adaptación. Las entidades gestoras de infraestructuras de cada país de la UE seguirán siendo la principal institución responsable de la planificación y gestión de la infraestructura y el tráfico ferroviario, así como de la asignación de los espacios disponibles.

Mayor supervisión 

Dado que actualmente la falta de coordinación en las labores de mantenimiento y la escasa cooperación entre las distintas entidades gestoras de infraestructuras provocan congestión y retrasos en las fronteras internas de la UE, la Red Europea de Gestores de Infraestructuras (ENIM) contará con mayores competencias para coordinar la capacidad y el tráfico transfronterizos en el marco de la UE. Supervisará y evaluará el desempeño de las entidades gestoras de infraestructuras ferroviarias para garantizar que sus objetivos de rendimiento sean coherentes con los de la UE, incluido el fomento del transporte ferroviario.

Para mejorar la planificación y distribución de la capacidad, los eurodiputados lograron reforzar el papel de las empresas ferroviarias, como los operadores ferroviarios o los propietarios de servicios relacionados con el ferrocarril, en los procesos de toma de decisiones sobre capacidad. Podrán crear una plataforma ferroviaria europea que actuará como órgano de consultoría para ENIM.

Sanciones

Para garantizar el máximo aprovechamiento de las redes ferroviarias, la normativa establece sanciones para las entidades gestoras de infraestructuras y los operadoras ferroviarias que no respeten sus compromisos en las vías asignadas y que, como consecuencia, tengan un impacto significativo en la red. El texto indica que la sanción deberá ser efectiva, proporcional, disuasoria y no discriminatoria, y oscilará entre 1 y 8 euros por kilómetro, pudiendo duplicarse en función del impacto del cambio.

Los eurodiputados lograron reducir el número de excepciones para evitar sanciones, restringiéndolas a situaciones derivadas de circunstancias inevitables y de emergencia, decisiones de los Estados miembros de modificar los derechos de capacidad ferroviaria debido a una situación de crisis o a un grave riesgo para el orden público o la seguridad, entre otras.

Las nuevas normas entrarán en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la UE. Su aplicación comenzará al día siguiente de su entrada en vigor, si bien algunas disposiciones se aplicarán entre 2028 y 2031.

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