El sector productor agrícola podrá percibir ayudas de liquidez de hasta el 80% de los costes adicionales de la compra de abonos.
La Eurocámara ha tramitado por el procedimiento de urgencia las modificaciones de la Política Agrícola Común (PAC) propuestas por la Comisión Europea, con el objetivo de que las personas agricultoras profesionales puedan recibir las ayudas a tiempo para adquirir fertilizantes destinados a la próxima campaña agrícola.
Para evitar una caída de la producción, un deterioro de la calidad de los alimentos y un aumento de los precios para el consumo, los agricultores y agricultoras podrán recibir ayudas de liquidez de hasta el 80 % de los costes adicionales derivados de la compra de fertilizantes.
Además, los Estados miembros podrán aumentar del 70 % al 75 % los anticipos de los pagos directos de la PAC y abonarlos a las personas agricultoras afectadas inmediatamente después de que presenten la solicitud, en lugar de esperar al 16 de octubre, como establecen las normas vigentes. También dispondrán de mayor flexibilidad para ajustar los presupuestos destinados a los pagos directos del próximo año.
Próximos pasos
La propuesta salió adelante con 576 votos a favor, 62 en contra y 15 abstenciones. El texto deberá ser adoptado formalmente por el Consejo de la UE y publicarse en el Diario Oficial de la Unión Europea antes de entrar en vigor al día siguiente de su publicación.
El precio de los fertilizantes tiene un impacto directo en la producción de alimentos, ya que estos representan hasta el 16 % de los costes de producción del sector productor agrícola.
La Unión Europea depende de las importaciones para cubrir el 30 % de los fertilizantes nitrogenados y el 70 % de los fertilizantes fosfatados utilizados en la agricultura. Al mismo tiempo, la producción europea de fertilizantes depende en gran medida del gas natural.
Tanto el precio de los fertilizantes como el de la energía han aumentado debido a los recientes acontecimientos geopolíticos, entre ellos la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania y, más recientemente, la situación en Oriente Próximo, especialmente el cierre del estrecho de Ormuz.