El euro digital ofrecería a la ciudadanía y a las empresas una forma de pago privada, segura e innovadora, al tiempo que reduciría la dependencia de proveedores no pertenecientes a la UE.
El martes, la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios adoptó su posición sobre el paquete de medidas para la moneda única , que consta de tres expedientes. El relativo al establecimiento del euro digital fue aprobado por 43 votos a favor, 14 en contra y 1 abstención.
El euro digital sería una nueva forma de dinero electrónico emitida por el Banco Central Europeo (BCE) y funcionaría tanto en línea como fuera de línea. Los pagos en línea se procesarían mediante un sistema de cuentas, mientras que los pagos fuera de línea funcionarían directamente a través de dispositivos de almacenamiento local. La funcionalidad fuera de línea sería equivalente a usar efectivo físico, ya que perder el dispositivo implicaría perder el dinero sin posibilidad de reembolso.
Para proteger el sistema financiero, se establecería un límite máximo a la cantidad de euros digitales que cada persona podría poseer. La representación del Parlamento Europeo propuso que la Comisión fijara este límite en la UE, basándose en las recomendaciones del BCE, y que se revisara al menos cada dos años.