El Consejo insta a la Comisión y a los países de la UE a que presten mayor apoyo a los niños, con el fin de aumentar su bienestar y combatir la pobreza y la exclusión social.

En las conclusiones aprobadas, el Consejo llama la atención sobre las posibles implicaciones a largo plazo de la pobreza infantil y pide una financiación adecuada para las políticas que la abordan.

Las conclusiones del Consejo señalan que promover el bienestar infantil puede fortalecer la resiliencia económica. Según el informe de Mario Draghi sobre el futuro de la competitividad de la UE, la prosperidad a largo plazo de Europa depende, entre otras cosas, de la equidad y la inclusión. Además, la transmisión de las desventajas de la infancia a la edad adulta conlleva una pérdida estimada del 3,4 % del PIB anual.

Invertir en la infancia, argumenta el Consejo, constituye, por tanto, una inversión estratégica en la competitividad, la estabilidad y la cohesión futuras de la UE. Las conclusiones instan a los países de la UE y a la Comisión a garantizar una financiación adecuada para proyectos que aborden la pobreza infantil.

El Plan de Acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales, publicado en 2021, establece un objetivo a nivel de la UE: reducir el riesgo de pobreza o exclusión social en cinco millones de niños para 2030. Las conclusiones instan a los países de la UE a acelerar los avances hacia este objetivo, con el apoyo de la Comisión. También destacan otras iniciativas que pueden contribuir a combatir la pobreza infantil, como la aplicación de las recomendaciones del Consejo sobre una renta mínima adecuada y la Garantía Infantil Europea.

Las conclusiones destacan la importancia de la educación y el cuidado de la primera infancia para que todos los niños alcancen mejores resultados socioeconómicos. Por lo tanto, instan a la Comisión a que siga apoyando a los Estados miembros en la inversión en servicios de primera infancia accesibles, inclusivos, asequibles y de alta calidad, con especial atención a los niños más vulnerables.

Además de abordar la pobreza, las conclusiones también instan a la Comisión a mejorar el bienestar infantil promoviendo un entorno digital seguro, inclusivo y adaptado a su edad. En particular, la Comisión debería destacar la importancia de proteger a los niños de la violencia, la explotación y los contenidos ilegales y nocivos en línea, fomentando al mismo tiempo una mayor alfabetización digital y mediática. El Consejo también señala que los contenidos nocivos en línea pueden afectar a niñas y niños de diferentes maneras.