Ha participado en el evento “Erasmus+ Juventud: Construyendo una Europa inclusiva y solidaria” en la Oficina del Parlamento Europeo en España para debatir sobre el futuro de los programas europeos de juventud
Con el objetivo de reforzar la participación de la juventud navarra en la construcción del proyecto europeo, el Instituto Navarro de la Juventud ha estado presente este fin de semana en las jornadas “Erasmus+ Juventud: Construyendo una Europa inclusiva y solidaria”, celebradas en la Oficina del Parlamento Europeo en España. Este encuentro ha reunido a responsables institucionales, comunidades autónomas, organizaciones juveniles y eurodiputados para debatir sobre el futuro de los programas europeos de juventud, destacando la importancia de la voz y el compromiso de los y las jóvenes.
El Director Gerente del INJ, Txema Burgaleta, ha subrayado que los programas europeos como “Erasmus+ Juventud” y “Cuerpo Europeo de Solidaridad” son “fundamentales para empoderar a nuestra juventud. Es crucial que los y las jóvenes navarras no solo se beneficien de estas iniciativas, sino que también contribuyan activamente a ellas. Deben ser parte del proceso de toma de decisiones que les afecta, y desde Navarra, nos comprometemos a facilitar esta participación”, ha afirmado Burgaleta en este evento en el que se trasladarán aportaciones al Consejo de la UE y el Parlamento Europeo, dentro de un proceso que va a diseñar los programas entre 2028-2034.
El programa Erasmus+ Juventud ha promovido ocho proyectos de movilidad e intercambio de jóvenes entre Navarra y otros países europeos, incluyendo lugares como Croacia y Macedonia del Norte, con un enfoque en actividades de monitorado y deportes. Estas iniciativas han recibido un total de 250.000 euros en ayudas. Por otro lado, en el marco del Cuerpo Europeo de Solidaridad (CES), jóvenes de diferentes países pueden realizar un servicio de voluntariado en Navarra, trabajando en beneficio de las comunidades locales y entidades de acogida durante el año 2025. Este programa ha sido subvencionado con 340.881 euros, permitiendo la participación de nueve entidades que han acogido a un total de 44 voluntarios provenientes de estados miembros y países asociados al programa.
En 2025, el programa Erasmus + Juventud, en sus distintas acciones (intercambios, movilidad para personal técnico, actividades de participación) ha financiado 8 proyectos que han recibido 247.493 € de financiación y en los que han participado 210 personas. Por otro lado, en ámbito del Cuerpo Europeo de Solidaridad y sus acciones tanto de voluntariado como de solidaridad ha financiado a 12 entidades con 366.748 € y en las que han participado 44 personas jóvenes voluntarias. En cuanto a este programa, Burgaleta ha resaltado que se trata de “uno de los programas europeos más inclusivos”, con cifras que superan ampliamente las de otros sectores: hasta el 40% de participantes en el CES son jóvenes con menos oportunidades
Siguiendo el periodo de aplicación del programa desde 2021 hasta la fecha, se han recibido más de 2 millones de euros de financiación (1.265.558 CES + 789.501 Erasmus +) y se han implicado 1202 personas (212+990).
El impacto de estos programas en Navarra es notable: el informe RAYsobre Erasmus+ Juventud indica que la participación de la juventud en estas experiencias fomenta no solo el desarrollo personal, sino que también fortalece su implicación en la sociedad civil y en los procesos democráticos. Esto se traduce en una mayor conciencia de su identidad europea, “algo que consideramos esencial para construir un futuro cohesionado y solidario” ha dicho Burgaleta.
Cascarrias, un proyecto del Cuerpo Europeo de Solidaridad
También participó en la jornada, César Redrado Tambo, joven ablitense que lidera Cascarrias, uno de los proyectos financiados gracias al Cuerpo Europeo de Solidaridad. Se trata de un proyecto solidario, una modalidad que permite a grupos de personas jóvenes no asociadas obtener financiación para llevar a cabo un proyecto de impacto comunitario, abordando desafíos sociales y fomentando la ciudadanía activa.
En este caso, Cascarrias es un proyecto liderado por 6 jóvenes que pretende preservar y compartir el valioso legado natural y cultural que las antiguas generaciones de Ablitas y otros pueblos de la Ribera de Navarra dejaron en forma de paisaje, biodiversidad, tradiciones, saberes o lenguaje. Se centra en preservar el patrimonio inmaterial, fomentando el diálogo intergeneracional y la relación entre personas y naturaleza.
Los proyectos de solidaridad, a diferencia de los de voluntariado, que facilitan envío de jóvenes a distintas entidades sociales de Europa, fomenta el desarrollo de acciones lideradas por grupos de joven, con una duración de entre 2 y 12 meses, que pueden abordar retos sociales, medioambientales, de inclusión, cultura, salud o educación no formal. La Unión Europea otorga una subvención mensual para cubrir los costes de gestión y ejecución del proyecto.
Desde el Instituto Navarro de la Juventud “reafirmamos nuestro compromiso de fomentar la participación activa de los jóvenes en estos programas, asegurando que continúen siendo fundamentales en la construcción de una Europa más inclusiva, solidaria y democrática” ha finalizado Burgaleta.