La nueva residencia Urederra de Estella-Lizarra sustituirá a la actual residencia de Santo Domingo y tendrá capacidad para 65 personas mayores. La construcción del proyecto está siendo ejecutada gracias a una inversión del Gobierno de Navarra de 10,1 millones de euros procedentes de fondos europeos y 760.000 euros de fondos propios que se van a destinar al equipamiento y mobiliario de las instalaciones.

Durante la visita la Presidenta Chivite ha afirmado que “las obras avanzan a buen ritmo y vamos a cumplir los plazos para que se pueda poner en marcha después del verano. Se trata de una residencia vanguardista. Un edificio que se construye para ser lo más parecido a un hogar.  Un modelo de futuro que queremos extender. Es un nuevo estándar en el servicio público para las personas mayores dependientes”.

También ha resaltado la importancia de lo público, subrayando que “esta es una residencia 100% pública, tanto en la infraestructura como en la gestión. Solo en esta obra estamos invirtiendo más de 10 millones de euros gracias a los fondos europeos. Es, por tanto, el gran proyecto de la legislatura para el Gobierno de Navarra en el Departamento de Derechos Sociales. Pero no es el único: esta legislatura hemos abierto 25 nuevos Centros de Día y reformado otros tres.  Están diseminados por toda la geografía navarra y son un elemento fundamental para la cohesión territorial. Si queremos que nuestros pueblos tengan futuro, tenemos que dotarlos de servicios públicos de este tipo”, ha dicho Chivite.

En este sentido, la Presidenta ha recalcado el compromiso del Gobierno de Navarra con el fortalecimiento de los recursos destinados personas mayores dependientes y a sus familias y a ha destacado que “el presupuesto destinado a la concertación de plazas en residencias es más del doble que hace diez años, pasando de 42 a 94 millones; se han aumentado en un 43% las plazas concertadas, que ahora son 544; y se han duplicado también las prestaciones destinadas a las familias para afrontar el coste las residencias, con casi 12 millones de euros, frente a los 6 que se destinaban en 2015”.

La residencia Urederra, que se ubica en una parcela de 6.263 metros cuadrados, tendrá capacidad para 65 plazas, distribuidas en 5 unidades de convivencia, tres de ellas para 15 usuarios y dos para 10. El 96% de las habitaciones son individuales, con una superficie de 14,4 m². Además, se han diseñado cinco habitaciones dobles (una por unidad de convivencia), con una superficie aproximada de 20,65 m². En el diseño de la rehabilitación se ha priorizado la integración del entorno, con numerosos ventanales y superficies acristaladas que aportan luminosidad y vistas al exterior. También se ha puesto especial énfasis en la zona ajardinada exterior, pensada como un espacio de bienestar para los usuarios.

El edificio, que fue construido en 1980 y responde al diseño arquitectónico de la época, estaba pensado inicialmente para un instituto de secundaria, aunque en su última etapa útil albergó el albergue municipal Oncineda. Para su adaptación como residencia de mayores, se ha planificado una reforma integral, tanto interior como exterior. Sin embargo, se ha mantenido su estructura original y fisionomía, que intercala zonas edificadas con espacios ajardinados. La intervención principal se ha centrado en modificar la distribución interior, mientras que el rediseño de la fachada y la envolvente del edificio mejora tanto la estética como la funcionalidad.