Un nuevo informe publicado como parte del proyecto Estado de la salud en la UE muestra que Europa necesita urgentemente sistemas sanitarios innovadores y resilientes para mejorar la asistencia sanitaria e impulsar la competitividad. Los Estados miembros, con el apoyo de la financiación de la UE, ya están avanzando y poniendo en marcha reformas críticas para afrontar retos acuciantes como el envejecimiento de la población y las enfermedades no transmisibles.
El informe de acompañamiento identifica cuatro ámbitos críticos de mejora: prevenir las enfermedades no transmisibles, acelerar la transformación de la salud digital, reforzar la atención primaria y promover un acceso asequible a los productos farmacéuticos y a la innovación.
El Estado de la salud en la UE es un proyecto en el que participan la Comisión Europea, la División de Salud de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y el Observatorio Europeo de Sistemas y Políticas de Asistencia Sanitaria, y fue lanzado por la Comisión en 2016, financiado por el programa UEproSalud. El objetivo es recopilar datos actualizados y análisis en profundidad sobre la salud y los sistemas sanitarios en informes concisos, así como facilitar el acceso de las partes interesadas a la información, lo cual refuerza la base empírica para los responsables políticos y otras partes interesadas en el ámbito de la salud que tratan de mejorar el funcionamiento de los sistemas sanitarios en la UE.