El Consejo y el Parlamento Europeo alcanzaron un acuerdo político provisional para reforzar la legislación de la UE sobre servicios de pago.

El objetivo de las nuevas normas es combatir mejor el fraude en los pagos, aumentar la transparencia en las comisiones y reforzar la protección del consumidor en el sector de los servicios de pago. La actualización también contribuirá a promover la innovación tecnológica en este ámbito.

El acuerdo de hoy crea una nueva regulación de servicios de pago y modifica la directiva de servicios de pago existente (PSD2) para crear un marco moderno para los pagos.

Las propuestas buscan establecer un marco integral contra el fraude que ayude a combatir las nuevas formas de estafas de pago, cada vez más comunes, como el llamado «fraude por suplantación de identidad”. Este se produce cuando los estafadores se hacen pasar por el proveedor de servicios de pago (PSP) de un cliente para ganarse su confianza y engañar al usuario para que realice operaciones financieras fraudulentas.

Entre otras disposiciones, los proveedores de servicios de pago deberán compartir información relacionada con el fraude. Los números IBAN de las cuentas de pago deberán cotejarse con el nombre de la cuenta bancaria correspondiente antes de realizar cualquier transferencia, como ya ocurre con las transferencias de pago instantáneas en euros. Para mayor protección de los consumidores, los proveedores de servicios de pago serán responsables si no cumplen con sus obligaciones en cuanto al uso de algunas de las herramientas de prevención.

Por último, las principales plataformas en línea y motores de búsqueda pueden anunciar servicios financieros a los consumidores en un Estado miembro determinado solo si la empresa que proporciona esos servicios está debidamente regulada y autorizada en ese Estado miembro.

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