El Consejo ha adoptado un amplio paquete de medidas, el 19.º, que incluye 69 nuevas inclusiones individuales y numerosas medidas económicas restrictivas dirigidas a sectores clave que impulsan la invasión ilegal de Ucrania por parte de Rusia, como la energía, las finanzas y el complejo militar-industrial. El Consejo también está reforzando el control sobre la circulación de diplomáticos rusos en la UE y tomando nuevas medidas contra los responsables del secuestro de menores ucranianos.
Como parte del paquete, el Consejo también impuso medidas adicionales a Bielorrusia para restringir su apoyo al esfuerzo bélico ruso.
El paquete responde a la creciente agresión de Rusia contra Ucrania, en particular a la reciente y brutal campaña militar dirigida deliberadamente contra infraestructuras civiles, como las instalaciones de energía, agua y salud. Estos ataques, que han causado un grave sufrimiento a la población civil, subrayan aún más la renuencia de Rusia a buscar la paz.
En sus conclusiones del 19 de diciembre de 2024, el Consejo Europeo reiteró su firme condena de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, que constituye una violación manifiesta de la Carta de las Naciones Unidas, y reafirmó su continuo apoyo a la independencia, soberanía e integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas. El Consejo Europeo también reconfirmó el compromiso inquebrantable de la UE de proporcionar apoyo político, financiero, económico, humanitario, militar y diplomático continuo a Ucrania y a su pueblo durante el tiempo que sea necesario y con la intensidad que sea necesaria. Rusia no debe prevalecer.
El Consejo Europeo reafirmó su apoyo a una paz integral, justa y duradera basada en los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, en consonancia con los principios y objetivos clave de la Fórmula de Paz de Ucrania, y subrayó el principio de que ninguna iniciativa relativa a Ucrania se tomará sin Ucrania. Para ello, la UE y sus Estados miembros mantendrán sus intensos esfuerzos de proyección internacional y participarán en los debates que afecten a la seguridad europea.
La Unión Europea sigue dispuesta a aumentar la presión sobre Rusia, incluso adoptando nuevas sanciones.