La Comisión ha presentado directrices sobre la protección de los menores, así como un prototipo de aplicación de verificación de la edad en virtud de la Ley de Servicios Digitales.
Garantizarán que infancia y juventud puedan seguir disfrutando de las oportunidades que ofrece el mundo en línea, como el aprendizaje, la creatividad y la comunicación, minimizando al mismo tiempo los riesgos a los que se enfrentan en línea, incluida la exposición a contenidos y comportamientos nocivos.
Entre otras cosas, las directrices ofrecen recomendaciones para abordar:
Diseño adictivo: Los y las menores son particularmente vulnerables a las prácticas que pueden estimular el comportamiento adictivo. Las directrices sugieren reducir su exposición a estas prácticas y desactivar las características que promueven el uso excesivo de los servicios en línea, como las «rayas» y los «recibos de lectura» en los mensajes.
Ciberacoso: Las directrices recomiendan facultar a los y las menores para bloquear o silenciar a usuarios/as, asegurándose de que no puedan agregarse a grupos sin su consentimiento explícito. También recomiendan prohibir que las cuentas descarguen o tomen capturas de pantalla de contenido publicado por menores para evitar la distribución no deseada de contenido sexualizado o íntimo.
Contenido nocivo: Algunos sistemas de recomendación ponen a los y las menores en situaciones dañinas. Las directrices otorgan a los y las jóvenes más control sobre lo que ven, pidiendo a las plataformas que prioricen los comentarios explícitos de usuarios/as, en lugar de confiar en el monitoreo de su comportamiento de navegación. Si una persona joven indica que no quiere ver un determinado tipo de contenido, no debe volver a recomendarse.
Contacto no deseado de extraños: las directrices recomiendan que las plataformas establezcan cuentas de menores que sean privadas por defecto, es decir, que no sean visibles para usuarios/as que no figuren en la lista de amistades, a fin de minimizar el riesgo de que personas extrañas se pongan en contacto.
Las directrices adoptan un enfoque basado en el riesgo, como la Ley de Servicios Digitales, que reconoce que las plataformas en línea pueden plantear diferentes tipos de riesgos para menores, en función de su naturaleza, tamaño, finalidad y base de usuarios/as. Las plataformas deben asegurarse de que las medidas que adopten sean adecuadas y no restrinjan de manera desproporcionada o indebida sus derechos.
Solución de verificación de edad: El prototipo de la aplicación de verificación de la edad es fácil de usar y protege la privacidad estableciendo un «estándar de oro» en la garantía de la edad en línea. Permitirá, por ejemplo, a las personas usuarias demostrar fácilmente que son mayores de 18 años cuando accedan a contenido restringido para adultos en línea, mientras mantienen el control total de cualquier otra información personal, como la edad o identidad exacta. Nadie sería capaz de rastrear, ver o reconstruir qué contenido están consultando las personas usuarias individuales.