Antes de iniciar un nuevo ciclo político-institucional, es el momento de analizar las futuras prioridades estratégicas de la UE. Pero en un mundo dominado por profundas incertidumbres y riesgos regionales y mundiales, por las enormes consecuencias distributivas de la transición básica a la que se enfrentan Europa y el mundo y por la creciente presión para acordar complicados comercios políticos, los próximos líderes de la UE se esforzarán en definir y cumplir las ambiciosas prioridades políticas necesarias para afrontar adecuadamente la Zeitenwende europea y global en los próximos años.
En este contexto, y en la «permapoliocrisis» que se está desarrollando, los europeos deberán actuar de forma colectiva y eficaz para responder al cambio radical que estamos viendo. Para ello es necesario renovar la relación entre los Estados miembros y las instituciones de la UE y reconocer que este nuevo tiempo exigirá un mayor nivel de acción ejecutiva coordinada a nivel de la UE.
Para lograr este objetivo, este Documento de Debate recomienda ocho novedades estructurales que permitan a la UE-27 ser capaz de responder con eficacia a los múltiples retos a los que se enfrenta y a los que se enfrenta la UE.