El proyecto europeo Stardust ha publicado un manual de mejores prácticas para que otras ciudades y partes interesadas aprendan de las experiencias probadas en seis países.
El proyecto, liderado por la Fundación CENER, ha contado con un presupuesto global de 20.639.190,64 euros, con una aportación de la Unión Europea a través del programa Horizonte 2020 de 17.884.254,40 euros. Entre los socios españoles, figuran varias empresas, el Ayuntamiento de Pamplona, el Gobierno de Navarra, la Universidad Pública de Navarra y la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona.
Dentro del proyecto Stardust, en Pamplona se ha instalado un sistema de uso público con 400 bicicletas eléctricas, que se ampliará con 240 bicicletas adicionales, y 66 puntos de recarga ubicados en calles, edificios públicos, aparcamientos subterráneos y una zona Park&Ride con una cubierta fotovoltaica. En esta misma línea, se han desplegado también aparcamientos seguros para bicicletas equipados con cargadores eléctricos.
En la apuesta por los autobuses eléctricos, en la Universidad Pública de Navarra se ha instalado una estación de recarga inteligente para estos vehículos con una batería de segunda vida de respaldo con una capacidad de almacenamiento de 84 kWh y un sistema fotovoltaico con una potencia de 136 kWp. Así, proporciona la potencia máxima a los autobuses y se carga a potencia constante de la red de distribución eléctrica durante el resto del tiempo.