El informe de la Comisión sobre el empleo y la evolución social en Europa 2023 constata que sigue existiendo una baja representación en el mercado laboral de determinados grupos, como las mujeres o las personas con discapacidad.
El desempleo juvenil bajó del 16,7% en 2021 al 14,5% en 2022, pero sigue siendo un reto importante. Además, las empresas se enfrentan a la escasez de mano de obra y es necesario que tanto las personas empleadoras como las trabajadoras se adapten a la evolución de las necesidades de cualificación, en el contexto de las transiciones ecológica y digital.