La Unión Europea participa en la conferencia mundial COP17 que se desarrolla hasta este 28 de agosto, en Ulán Bator (Mongolia), con el lema “Restaurar la tierra, restaurar la esperanza”.
Mientras Europa se enfrenta a otro verano de calor extremo, escasez de agua y sequía, la Unión Europea ha pedido una acción mundial más enérgica para restaurar las tierras degradadas, fortalecer la resiliencia ante la sequía y proteger los recursos hídricos, durante su participación en la 17ª Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP17 de la CNULD).
Bajo el lema «Restaurar la tierra, restaurar la esperanza», la COP17 se celebra en Ulán Bator, Mongolia, del 17 al 28 de agosto de 2026. La conferencia reúne a gobiernos, científicos, la sociedad civil, empresas, pueblos indígenas y otros socios para abordar los desafíos interconectados de la desertificación, la degradación de la tierra y la sequía.
La urgencia es cada vez más evidente en Europa. El calor extremo y los periodos prolongados de sequía están ejerciendo presión sobre el suministro de agua, la agricultura, la producción de energía, el transporte fluvial y los ecosistemas. Europa se está calentando más rápido que cualquier otro continente , mientras que las sequías y la escasez de agua aumentan la presión sobre las personas, la naturaleza y la economía.
Una respuesta global más contundente
En la COP17, la UE trabajará con sus socios para acelerar la aplicación de la CNULD para 2030 y más allá, así como para reforzar la ambición mundial en materia de neutralidad en la degradación de la tierra y resiliencia ante la sequía.
Una prioridad clave será pasar de un enfoque reactivo, centrado en la crisis, a una gestión proactiva del riesgo de sequía y a la resiliencia. Esto implica invertir en preparación, alerta temprana, reducción de riesgos y gestión sostenible de la tierra y el agua antes de que las sequías se conviertan en crisis humanitarias, económicas o ambientales.
La UE también buscará fortalecer la cooperación en toda la agenda ambiental internacional. El año en curso 2026 es un año clave para la cooperación ambiental multilateral, ya que reúne las Conferencias de las Partes de los tres Convenios de Río —la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB)— junto con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua.