El Parlamento Europeo ha respaldado iniciar conversaciones con el Consejo sobre la propuesta del euro digital, para garantizar pagos seguros y con menos dependencia de proveedores de fuera de la UE.
Con 416 votos a favor, 169 en contra y 22 abstenciones, el Parlamento europeo ha autorizado la apertura de negociaciones interinstitucionales sobre la creación del euro digital y, a mano alzada, sobre la prestación de servicios relacionados por parte de proveedores de servicios de pago establecidos en Estados miembros cuya moneda no es el euro. Los grupos políticos de Patriotas por Europa, Conservadores y Reformistas European, además de Europa de las Naciones Soberanas han impugnado previamente las decisiones, adoptadas el 23 de junio de 2026 por la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios.
Los grupos políticos de Conservadores y Reformistas Europeos y Patriotas por Europa han impugnado las decisiones adoptadas el 23 de junio de 2026 por la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios para abrir negociaciones interinstitucionales sobre la creación del euro digital y la prestación de servicios relacionados por parte de empresas proveedoras de servicios de pago establecidos en Estados miembros cuya moneda no es el euro.
Billetes y monedas
Un tercer expediente incluido en el mismo paquete legislativo sobre la moneda única, relativo al curso legal de los billetes y monedas en euros, no ha sido impugnado, por lo que las negociaciones sobre este texto también podrán comenzar, de conformidad con el artículo 72 del reglamento del Parlamento Europeo.
Entre los principales elementos previstos en la posición negociadora del Parlamento, figuran los siguientes:
- El euro digital será una nueva forma electrónica de dinero emitida por el Banco Central Europeo y funcionaría tanto en línea como sin conexión a internet.
- El euro digital incorporará garantías de protección de la privacidad. Las transacciones se verificarían sin revelar datos personales, que solo se tratarían en la medida estrictamente necesaria para el funcionamiento del sistema.
- La mayoría de las empresas estarán obligadas a aceptar pagos en euros digitales. Quedarán exentas las personas trabajadoras por cuenta propia y las pequeñas empresas y las microempresas que no acepten ya otros medios de pago digitales.
- Los servicios básicos, como la apertura de una cuenta, el mantenimiento y la gestión de fondos y el acceso a al menos un instrumento de pago, serían gratuitos.
- Para proteger el sistema financiero, existirá un límite máximo al número de euros digitales que cada persona podrá mantener.