43 países se unen en torno a una agenda común para una de las regiones más vulnerables al cambio climático del mundo.
Ante los crecientes riesgos climáticos a los que se enfrenta el Mediterráneo, 43 países han puesto en marcha la elaboración del primer Plan de Acción Climática de la región en el marco de la Unión por el Mediterráneo (UpM). La iniciativa se ha anunciado durante la III Semana Verde del Mediterráneo de la UpM, encuentro que se desarrolla entre finales de junio y comienzos de julio y supone un paso importante hacia una acción regional coordinada frente al cambio climático.
A menudo asociada a playas paradisíacas, largos almuerzos y una rica cultura, la región mediterránea se está convirtiendo también en un punto crítico del cambio climático, lo que pone en peligro sus tradiciones culturales y los medios de subsistencia de sus habitantes.
Un 20% más rápido
El Mediterráneo se está calentando un 20% más rápido que la media mundial. Esto expone a los ecosistemas y las economías de la región, ya de por sí sometidos a gran presión, al aumento de las temperaturas, la reducción de las precipitaciones, sequías más prolongadas, la subida del nivel del mar e incendios forestales más intensos. La presentación del plan se ha producido durante la última ola de calor histórica que ha azotado a Europa hace apenas unos días, lo que pone de relieve la urgencia de reforzar la acción climática y la resiliencia.
La Unión por el Mediterráneo (UpM) es una organización intergubernamental que reúne a los Estados miembros de la UE con las naciones vecinas del sur y el este del Mediterráneo para promover la cooperación regional ante los retos comunes de la región. Reconociendo la especial vulnerabilidad de la región al cambio climático, los ministros y ministras de Medio Ambiente y Acción Climática de la UpM adoptaron en 2021 una Declaración Ministerial en la que se comprometían a reforzar la ambición climática, la adaptación y la resiliencia, la movilización de la financiación climática, la gestión sostenible de los recursos naturales y una transición justa.