Insta a las personas responsables políticas a tener en cuenta la interacción entre las necesidades de vivienda y las tendencias demográficas.
En las conclusiones aprobadas por los ministerios de Empleo y Asuntos Sociales de la UE, el Consejo llama la atención sobre el carácter multifacético e intergeneracional de la crisis de la vivienda en Europa y su impacto en aspectos como la cohesión, la sostenibilidad y la competitividad.
Reconoce que la vivienda es principalmente una competencia de los Estados miembros, aunque invita también a la Comisión a que siga apoyando los esfuerzos de los Estados miembros para mejorar el acceso a una vivienda adecuada y asequible.
Dimensión demográfica
El Consejo insta a las personas responsables de la política a tener en cuenta la interacción entre las necesidades de vivienda y las tendencias demográficas, como el envejecimiento de la población, la reducción del tamaño de los hogares y la migración del campo a la ciudad.
En las conclusiones aprobadas por los ministerios de Empleo y Asuntos Sociales de la UE, el Consejo llama la atención sobre el carácter multifacético e intergeneracional de la crisis de la vivienda en Europa y su impacto en aspectos como la cohesión, la sostenibilidad y la competitividad.
Ponen de manifiesto que la oferta de vivienda influye en las tendencias demográficas y, a su vez, se ve influida por ellas. Por ejemplo, si bien los elevados costes de la vivienda pueden impedir que muchas personas formen una familia, la consiguiente reducción del tamaño de los hogares también puede repercutir en la naturaleza de la demanda de vivienda.
Apoyo a los más afectados
En sus conclusiones, el Consejo reconoce que la crisis de la vivienda está afectando de manera desproporcionada a determinados grupos, como personas jóvenes, las personas mayores, las personas con discapacidad, las familias con hijos y los hogares con rentas bajas y medias, además de personas trabajadoras esenciales como las personas profesionales de la educación y la sanidad.