La Comisión ha adoptado el paquete de primavera del Semestre Europeo de 2026. En un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica, el paquete establece orientaciones políticas para los Estados miembros, prestando especial atención al refuerzo de la competitividad, la autonomía estratégica, la resiliencia económica y social y la cohesión de la UE, manteniendo al mismo tiempo la sostenibilidad presupuestaria.

El ciclo de 2026 del Semestre Europeo proporciona un sólido marco analítico para determinar las futuras necesidades en términos de políticas y de inversión en una amplia gama de ámbitos, incluidos los destinados a reducir las disparidades económicas, sociales y territoriales. En este contexto, el informe específico de 2026 sobre España analiza la evolución económica y social y evalúa en qué medida España ha aplicado el conjunto completo de recomendaciones específicas por país adoptadas por el Consejo en 2025.

Sobre la base del análisis y de los principales retos señalados en los informes por país, la Comisión propuso recomendaciones específicas por país para 2026, que proporcionan orientaciones adaptadas a cada Estado miembro.

El paquete de primavera pide a los Estados miembros que adopten medidas políticas para reforzar la competitividad de la UE. A tal fin, se recomienda a España:

  • Garantizar que cualquier medida adoptada para mitigar el impacto de la subida de los precios de la energía sea temporal, destinada a proteger a los hogares vulnerables o a abordar las necesidades de las empresas de gran consumo de energía.
  • Ampliar el parque de viviendas, en particular racionalizando los procesos de concesión de permisos, y aumentar la oferta de viviendas sociales y asequibles.
  • Fomentar la productividad y la innovación reduciendo la carga administrativa y la fragmentación normativa a nivel regional, y facilitar la innovación empresarial y la expansión en sectores de alto valor añadido.
  • Reforzar la sostenibilidad presupuestaria y aumentar la eficiencia del gasto, reforzando al mismo tiempo el gasto en defensa.
  • Mejorar el rendimiento del sistema judicial garantizando una dotación de personal adecuada, una digitalización armonizada y la plena interoperabilidad a nivel regional.
  • Intensificar la coordinación en materia de resiliencia frente al cambio climático a escala nacional, regional y local y adaptar las infraestructuras críticas. Invertir en almacenamiento de energía, redes transfronterizas y tecnologías de ahorro de agua para salvaguardar el suministro de agua y energía y reducir las emisiones. Fomentar la descarbonización de la industria y la electrificación del transporte.
  • Abordar la pobreza infantil. Reducir la inadecuación de las capacidades, mejorar las capacidades básicas y combatir el abandono escolar prematuro. Abordar las disparidades regionales en el acceso a las oportunidades y los servicios.
  • Mejorar el acceso a la asistencia sanitaria ampliando la capacidad de la atención primaria y los cuidados de larga duración, haciendo frente a la escasez de mano de obra y reduciendo los tiempos de espera.
  • Garantizar la continuidad de las reformas e inversiones ejecutadas en el marco del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia y acelerar los esfuerzos para aplicar los programas de la política de cohesión.