El sistema humanitario internacional se encuentra bajo una fuerte presión tras el estallido de conflictos en Gaza, Ucrania y Sudán. Las necesidades humanitarias alcanzarán niveles sin precedentes en 2026, con 239 millones de personas que requerirán asistencia. Las desastrosas situaciones humanitarias, sumadas a los severos recortes presupuestarios, obligan a redefinir las prioridades en la prestación de ayuda. Para afrontar los retos que se avecinan, la Comisión Europea adaptará su forma de trabajar para maximizar la eficacia y el impacto de la ayuda humanitaria de la UE en todo el mundo.
Actualmente, la Unión Europea y los países miembros aportan la mayor parte de la financiación humanitaria mundial. Tan solo la Comisión Europea destinó casi 2.000 millones de euros a la ayuda humanitaria este año .
El nuevo enfoque sobre ayuda humanitaria establece soluciones concretas para garantizar que la ayuda humanitaria llegue a las personas necesitadas en todo el mundo. La UE:
Proteger: trabajar más estrechamente con las entidades socias para brindar ayuda humanitaria de manera segura, proteger a las personas trabajadoras humanitarias y garantizar que el apoyo llegue a todos, incluso a través de una mayor participación local.
Rendimiento: hacer que la ayuda humanitaria sea más eficiente, de modo que el apoyo se preste donde más se necesita y se haga el mejor uso de los fondos de la UE.
Colabora con más organizaciones para ayudar a las comunidades a ser más resilientes, reducir la dependencia a largo plazo de la ayuda y aunar recursos para lograr un mayor impacto.
La UE seguirá prestando asistencia adaptada a las necesidades, inclusiva y no discriminatoria para salvar vidas y preservar la dignidad humana.