Las personas representantes del parlamento europeo expresan su solidaridad con el pueblo iraní, que se enfrenta a la mayor masacre de manifestantes de la historia del país. Condenan enérgicamente la pena de muerte como medida para disuadir la movilización política y piden su abolición. Los eurodiputados deploran la ejecución secreta de disidentes en marzo y abril, incluidos menores de edad, y exigen a las autoridades iraníes la liberación inmediata de todos los presos políticos.
El Parlamento insta a la UE a ampliar aún más las sanciones contra el funcionariado iraní responsable de la represión, incluido el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y las entidades vinculadas al Líder Supremo. Los eurodiputados afirman que se debe prohibir la entrada a la UE a los miembros del CGRI y a sus familiares leales. Los Estados miembros deben cerrar las misiones diplomáticas iraníes vinculadas a la represión transnacional y aplicar todas las sanciones. Los eurodiputados también piden a la UE y a sus socios afines que proporcionen a los iraníes herramientas para garantizar un acceso seguro a internet, dado el bloqueo impuesto a la red.
Ante la advertencia de la Misión Independiente de Investigación de la ONU sobre Irán (FFM) de que la opresión del gobierno iraní está dando lugar a crímenes de lesa humanidad, el Parlamento exige a la UE que garantice que la Misión reciba la financiación suficiente para continuar su labor.
La resolución fue aprobada por 516 votos a favor, 14 en contra y 39 abstenciones.