La Comisión Europea ha presentado un primer conjunto de acciones piloto para acelerar la transición de Europa hacia una economía circular , con especial atención al sector del plástico . Al optimizar el reciclaje de plásticos, estas medidas potenciarán el potencial del Mercado Único y mejorarán la seguridad económica, la autonomía estratégica, la competitividad y la sostenibilidad ambiental de la UE. Esto coincide con el análisis del informe Draghi , que destaca la circularidad y la eficiencia de los recursos como palancas clave para fortalecer la competitividad industrial de Europa.

Para acelerar la transición hacia la circularidad, la Comisión sigue un enfoque en dos etapas. En la primera, dada la gran presión sobre ciertos sectores, este paquete de medidas piloto incluye un conjunto de acciones concretas a corto plazo para apoyar la circularidad, en particular en el sector del plástico, a la vez que fomenta la inversión y la innovación en general. En segundo lugar, en 2026, la Comisión propondrá una Ley de Economía Circular con nuevas medidas horizontales que mejorarán el funcionamiento del Mercado Único de materias primas secundarias.

La economía circular representa una gran oportunidad para el sector del plástico. Datos del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea demuestran que las soluciones circulares pueden reducir las emisiones relacionadas con el clima del sector en un 45 %, descarbonizar el consumo energético y mejorar la balanza comercial del sector en 18 000 millones de euros anuales para 2050.

El sector del reciclaje de plástico se enfrenta a crecientes presiones: mercados fragmentados para los materiales reciclados, altos costes energéticos, precios volátiles del plástico virgen y competencia desleal de terceros países. Estos desafíos ya están teniendo consecuencias negativas, con una reducción del uso de la capacidad y pérdidas financieras para los recicladores de la UE, lo que amenaza los objetivos de circularidad de la UE y la competitividad industrial.

Más información