El último informe anual de la Comisión Europea sobre las relaciones con los parlamentos nacionales muestra que un número más amplio de legislaturas participan actualmente en un diálogo político activo.
Los parlamentos nacionales colaboran cada vez más para influir en los asuntos de la UE, aportando información prospectiva sobre el programa legislativo de la Comisión con mucha antelación a las propuestas oficiales. Este impulso para fortalecer su papel en la formulación de políticas de la UE se evidencia en sus esfuerzos colectivos, como reunirse en grupos informales y firmar conjuntamente dictámenes. En particular, su aportación conjunta a la agenda estratégica para el ciclo institucional 2024-2029, a través de la Conferencia de Comisiones Parlamentarias para Asuntos de la Unión (COSAC), demuestra aún más este enfoque colaborativo.
Los principios de subsidiariedad y proporcionalidad garantizan que la UE actúe solo cuando sea más eficaz que los gobiernos nacionales y que sus acciones sean proporcionales a sus objetivos. Las conclusiones del informe ofrecen un valioso resumen anual de cómo se aplican estos controles y contrapesos democráticos fundamentales.