La Comisión Europea ha propuesto nuevas medidas ambiciosas para que el sector espacial europeo sea más limpio, más seguro y más competitivo .
Las normas espaciales europeas están actualmente fragmentadas, lo que frena la innovación, reduce la cuota de mercado europea y genera costes adicionales. Un marco armonizado de la UE garantizaría la seguridad, la resiliencia y la responsabilidad ambiental, a la vez que ayudaría a las empresas a crecer y expandirse a nivel internacional.
La Ley Espacial de la UE tiene como objetivo reducir la burocracia , proteger los activos espaciales y crear un marco de competencia justo y predecible para las empresas . Se basa en tres pilares:
- Seguridad: nuevas normas para el seguimiento de objetos espaciales y la limitación de nuevos desechos, preservando el acceso seguro e ininterrumpido de Europa al espacio
- Resiliencia: requisitos de ciberseguridad personalizados para reforzar la protección de la infraestructura espacial europea y garantizar la continuidad del negocio
- Sostenibilidad: los operadores tendrán que evaluar y reducir el impacto ambiental de sus actividades espaciales, al tiempo que se benefician del apoyo a la innovación en tecnologías emergentes, como el mantenimiento en el espacio para prolongar la vida útil de los satélites y reducir los desechos.
Las nuevas normas se aplicarían tanto a operadores de la UE como de fuera de ella que ofrecen servicios en Europa. Se ofrecerá apoyo para mitigar los posibles costes para el sector.
Junto con la Ley Espacial de la UE, la Comisión también ha presentado una Visión para la Economía Espacial Europea para abordar la evolución de la economía espacial mundial y los desafíos que plantean la competencia internacional y las tensiones geopolíticas . La propuesta legislativa se negociará en el Parlamento Europeo y el Consejo, como parte del procedimiento legislativo ordinario.
La economía espacial y la Ley Espacial de la UE son una prioridad clave para la Comisión, como se indica en los informes Draghi y Letta , y más recientemente en la Brújula de Competitividad y el programa de trabajo de la Comisión para 2025.