El Consejo Europeo ha adoptado una posición común sobre la propuesta de Ley de infraestructura gigabit de la Comisión, cuyo objetivo es responder de manera eficaz a la necesidad cada vez mayor de ciudadanía y empresas de la UE de acceder a redes de banda ancha de alta velocidad.
La propuesta de Ley de infraestructura gigabit, alineada con el programa político de la Década Digital de la Unión Europea, tiene el propósito de reducir los elevados costes del despliegue de infraestructura de comunicaciones electrónicas, causados en parte por los procedimientos de concesión de permisos antes del despliegue o actualización de las redes, que a veces son largos y complejos.
También pretende acelerar la extensión de las redes, proporcionar seguridad jurídica y transparencia a todos los agentes económicos implicados, y prever procesos de planificación y despliegue más eficientes para los operadores de redes públicas de comunicaciones electrónicas.
Esta propuesta de naturaleza de armonización mínima también aborda el despliegue y el acceso a la infraestructura física interior, esperando facilitar las aplicaciones transfronterizas y permitir a las partes interesadas, operadores de comunicaciones electrónicas, fabricantes de equipos o empresas de ingeniería civil lograr mejores economías de escala.