La globalización crea oportunidades de empleo, pero también puede provocar pérdidas de puestos de trabajo. Gestionar la globalización para sacarle el máximo partido es una prioridad para la UE, al igual que intentar crear una Europa más social que ayude a las personas trabajadoras despedidas a encontrar un nuevo empleo.
Para reducir el impacto negativo de la globalización y disminuir el desempleo, la UE creó en 2006 el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización. Este fondo de solidaridad de emergencia cofinancia políticas laborales de reinserción laboral o creación de empresas. Los proyectos financiados incluyen educación y formación, asesoramiento profesional, así como ayuda en la búsqueda de empleo, tutoría y creación de empresas.