La ley busca promover una IA centrada en el ser humano y digna de confianza, y proteger la salud, la seguridad, los derechos fundamentales y la democracia de posibles efectos perversos. Algunas de las líneas de actuación de la futura ley podrían ser:
- Prohibición total de la inteligencia artificial (IA) para la vigilancia biométrica, el reconocimiento de emociones y los sistemas policiales predictivos
- Obligación de precisar cuando el contenido ha sido creado por sistemas generativos como ChatGPT
- Los eurodiputados consideran de alto riesgo los sistemas de IA utilizados para influir sobre los votantes en las elecciones