El informe evaluará en qué medida los Estados miembros de la Unión Europea han apoyado la producción de electricidad a partir de fuentes renovables en otros países de la UE.
Proporcionará pruebas empíricas y conclusiones analíticas sobre la aplicación del artículo 5 de la Directiva sobre energías renovables, y contribuirá a la decisión de la Comisión Europea a la hora de adoptar o no nuevas medidas.