La Presidencia del Consejo y los negociadores del Parlamento Europeo han alcanzado un acuerdo provisional para simplificar la Política Agrícola Común (PAC). El objetivo es impulsar la competitividad de la agricultura europea reduciendo la burocracia, apoyando a los agricultores, incluidos los pequeños agricultores y las empresas de nueva creación, fomentando la innovación e impulsando la productividad.
Estas medidas de simplificación podrían conllevar reducciones significativas en los costes administrativos tanto para los agricultores como para las administraciones nacionales. Según la evaluación inicial de la Comisión, podrían generar ahorros anuales de hasta 1.600 millones de euros para los agricultores y más de 200 millones de euros para las administraciones de los Estados miembros.
Las leyes revisadas forman el denominado «Ómnibus III» propuesto por la Comisión en mayo de 2025. El paquete contiene modificaciones del reglamento del plan estratégico (RPE) y del reglamento «horizontal» sobre la Política Agrícola Común.
El acuerdo provisional mantiene la orientación general de la propuesta de la Comisión en apoyo de los siguientes objetivos:
- aliviar la carga administrativa para los agricultores y las administraciones
- aumentar los pagos a los pequeños agricultores y simplificar las normas sobre condicionalidad, en particular para las explotaciones ecológicas.
- Reducción de los controles in situ y eliminación de la evaluación anual del desempeño.
El acuerdo mantiene la propuesta de la Comisión de permitir a los Estados miembros otorgar ayudas económicas de emergencia a los agricultores en activo afectados por desastres naturales, fenómenos climáticos adversos o catástrofes. Dichas ayudas garantizarán la continuidad de la actividad agrícola de los agricultores afectados.